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Exportas desde México y cobras en dólares. ¿Dónde vive ese dinero?
Exportar desde México significa cobrar en dólares y pagar en pesos, en fechas que no coinciden. Cómo se cierra esa brecha sin frenar la operación.

Autor
Tamara Izquierdo

Tu planta ya es competitiva. La pregunta es si tu operación financiera también lo es.
La industria de transformación mexicana lleva veinte años optimizando el piso de producción. Lean, automatización, trazabilidad, certificaciones. Hoy una planta en Coahuila, en Querétaro o en Nuevo León compite de tú a tú con cualquiera.
Pero hay una parte de la operación que en la mayoría de las empresas sigue funcionando como hace veinte años, y no está en la línea: es lo que pasa con el dinero después de que facturaste.
El problema no está en la planta
Facturas en dólares a tu cliente en Estados Unidos. Pagas en pesos a tu gente, a tu proveeduría, a la energía y al transporte, en fechas que no se mueven.
Entre esas dos cosas hay un desfase que nadie presupuestó. Y ese desfase no se resuelve negociando mejores plazos con tu cliente: se absorbe con capital de trabajo, y rara vez aparece como una línea en el estado de resultados. Aparece como una tensión de flujo que alguien administra cada mes a mano.
Los cuatro puntos donde se va el margen
La cuenta. Si tu cliente en Estados Unidos paga por transferencia internacional a una cuenta en México, estás agregando intermediarios y días a un proceso que no controlas. Cada paso extra es tiempo en el que el dinero ya es tuyo pero no está disponible.
La conversión. Cobraste en dólares y necesitas pesos. Esa conversión ocurre en algún momento, a algún tipo de cambio, decidido muchas veces por disponibilidad y no por conveniencia.
La conciliación. Cuando el pago llega, alguien tiene que identificar a qué factura corresponde y registrarlo. Si eso se hace a mano, el dinero puede llevar días en la cuenta sin que la operación lo sepa.
El crédito que llega tarde. Cuando hace falta liquidez para tomar un pedido más grande o cubrir una compra de materia prima, la respuesta tradicional pide estados financieros, garantías y semanas de análisis. Para entonces el pedido ya se decidió.
Ninguno de los cuatro es un problema financiero en abstracto. Los cuatro son fricciones operativas con consecuencias en la planta: una compra que no se adelanta, un pedido que no se toma, un turno que se reprograma.
Qué cambia cuando la operación financiera vive en un solo lugar
La mayoría de las empresas resuelve esto con tres o cuatro proveedores distintos: un banco en México, un banco o un intermediario en Estados Unidos, una casa de cambio y, cuando hace falta, un financiador aparte. Cada uno ve una pieza y ninguno ve la operación completa.
Marco es la infraestructura financiera del corredor entre América Latina y Estados Unidos, y la idea de fondo es simple: que el cobro, la conversión y el pago ocurran sobre la misma cuenta, con la misma información.
Eso tiene un efecto que va más allá de la comodidad. Cuando tu operación pasa por un solo lugar, esa operación se vuelve tu historial. Y ese historial es lo que permite evaluar liquidez sin pedirte tres años de balances: lo que ya hiciste vale más que lo que puedas documentar.
Qué hay disponible hoy
Depende de dónde esté constituida tu empresa, y vale la pena ser claros porque no es lo mismo:
Cuenta Global Multimoneda. La base. Cobra, mantén y paga en dólares, euros y pesos desde un solo portal. Es el punto de entrada para todo lo demás.
Si tu empresa está constituida en México: Factoraje Lite. Ofreces a Marco las facturas que quieras adelantar, Marco las compra y el dinero entra a tu Cuenta Global. Se apoya en facturas certificadas por el SAT y en el historial que generas en la cuenta.
Si tu empresa está constituida en Estados Unidos: Crédito Revolvente. Una línea estructurada sobre tu Cuenta Global, que puedes disponer, pagar y volver a disponer.
Si todavía no tienes entidad en Estados Unidos: US Operations. Constitución de la empresa, compliance y contabilidad, que es la capa que hace operable esa entidad.
Las condiciones de cada uno se definen en la evaluación, con tu operación real. Están sujetas a elegibilidad y documentación.
Por dónde empezar
No por el crédito. Por la cuenta.
El historial que genera tu operación en la Cuenta Global es lo que habilita todo lo demás, así que el primer paso es mover el flujo que ya existe, no pedir financiamiento. Tres meses de operación real dicen más de tu empresa que cualquier expediente.
Si estás en la Convención Nacional CANACINTRA esta semana, estamos aquí para esa conversación.
Sujeto a evaluación, documentación, elegibilidad y condiciones aprobadas. Este material es informativo y no constituye una oferta.

Artículo escrito por
Tamara Izquierdo

Opera entre Latinoamérica y EE.UU. desde un solo lugar.
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