Expansión CEO
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Con Peter Spradling
Peter Spradling en Expansión CEO
Expansión CEO, noviembre 2026 (pág. 52): Q&A con Peter Spradling, cofundador y CEO de Marco. Tras financiar más de 1,200 millones de dólares en comercio transfronterizo, Marco evolucionó hacia una plataforma que unifica cobranza, divisas y cumplimiento para las pymes mexicanas que operan en Estados Unidos.

En su edición de noviembre de 2026, Expansión CEO publicó un Q&A con Peter Spradling, cofundador y CEO de Marco, sobre cómo las pymes mexicanas pueden operar como verdaderas compañías binacionales y escalar en el corredor transfronterizo. El contexto de la conversación es el nearshoring: abre oportunidades para las pequeñas y medianas empresas en Estados Unidos, pero también impone mayores exigencias operativas y plazos de pago más largos. Tras financiar más de 1,200 millones de dólares en comercio transfronterizo, Marco evolucionó hacia una plataforma integral que unifica cobranza, divisas y cumplimiento.
Del financiamiento a una solución integral
Spradling explica que el pequeño y mediano exportador mexicano opera fragmentado: los cobros tardan días, el tipo de cambio lo decide el banco y lo resiente el exportador. Esa fragmentación cuesta margen y, sobre todo, visibilidad. Financiar a una empresa sin resolver cómo cobra, convierte y paga era atender el síntoma y no la causa; por eso Marco construyó una sola plataforma donde la cuenta, el Forex (FX), la liquidez y el cumplimiento funcionan como capas de una misma infraestructura.
FX y factoraje: dos momentos críticos
Cada operación tiene dos momentos críticos: cuándo recibe el dinero la empresa y a qué tipo de cambio lo convierte. El financiamiento resuelve el primero y el FX, el segundo. Si se adelanta una factura pero el cliente pierde uno o dos puntos al convertirla en su banco, buena parte del beneficio se evapora. En Marco, los dólares llegan a la cuenta global y el cliente decide cuándo convertirlos, a un tipo de cambio competitivo y visible.
Qué revisar antes de facturar hacia Estados Unidos
Primero, la estructura: decidir si conviene facturar desde la empresa mexicana o desde una entidad en Estados Unidos, porque eso afecta cómo percibe el comprador a la empresa, qué tan rápido cobra y a qué servicios accede. Segundo, lo fiscal: documentar operaciones con precios de transferencia de una LLC y facturación correctos en ambos países. Por último, el flujo de dinero: en qué moneda se factura, dónde se cobra y quién asume el riesgo cambiario. El error más común, según Spradling, es definir la estructura legal sin considerar la operación financiera diaria; ambas deben diseñarse juntas y con asesoría especializada.
La ventaja de unificar la LLC
Lo habitual es constituir la LLC con un proveedor y, a partir de ahí, tardar semanas en encontrar un banco que abra una cuenta a dueños extranjeros, contratar un contador aparte y tocar otra puerta para obtener crédito; ninguno ve el panorama completo. Al consolidarlo, la constitución, la cuenta en dólares, la contabilidad y el cumplimiento anual quedan conectados desde el primer día. El empresario tiene un solo interlocutor, su información financiera está ordenada y construye un historial en Estados Unidos que le abre la puerta al financiamiento.
“Entendimos que financiar a una empresa sin resolver cómo cobra, convierte y paga era atender el síntoma y no la causa. Por eso construimos una sola plataforma donde la cuenta, el Forex, la liquidez y el cumplimiento funcionan como capas de una misma infraestructura.”
— Expansión CEO



